Reserva natural del Manú

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Para arribar por vía terrestre al Parque Nacional del Manu, es necesario partir desde el Qosqo y seguir la ruta afirmada que pasa por Huancarane, Paucartambo, Patria, Pilcopata, Atalaya y Salvación donde se encuentran las Oficinas de Administración del Parque y continuar hasta Burgos y finalmente Shintuya. A partir de Atalaya o Shintuya se deberán alquilar embarcaciones con motor fuera de borda para un viaje de todo un día y surcar aguas abajo el río Alto Madre de Dios pasando por los asentamientos humanos de Ithahuania, Cruz de Mayo, Puerto Definitivo y Diamante, hasta arribar a Boca Manu que es punto de unión o confluencia entre el río Manu y el Alto Madre de Dios; desde aquí se inicia el viaje aguas arriba por el río Manu para internarse en el Parque. Por vía aérea (en avionetas pequeñas), se podrá llegar a la pista de aterrizaje de Boca Manu a partir de los aeropuertos del Qosqo o Puerto Maldonado.
Si se desea visitar el Manu, se deberá requerir de información y autorización proporcionada por la Administración del Parque Nacional cuya sede se encuentra en la ciudad del Qosqo al menos con tres meses de anticipación. Es obvio que las autoridades han elaborado un manual para el visitante con las pertinentes recomendaciones, peligros, restricciones, etc.; en base a las experiencias acumuladas al haber sido aperturado el Parque para el turismo desde 1980. El ingreso más allá del límite de la Zona Reservada en el río Panagua, se permite únicamente a investigadores autorizados, visitantes oficiales y grupos de turismo científico que hayan solicitado su ingreso al menos con anticipación de 6 meses. Hoy, existe un albergue para turistas en la zona de la Cocha Juárez; en otras zonas no existe infraestructura de alojamiento ni alimentación para turistas, por lo que los visitantes deberán contar con los elementos necesarios para su subsistencia además de su transporte y comunicación (se deberá acampar); el equipo personal básico es similar al que se da en el presente libro para llevar a cabo el Camino Inka hacia Machupicchu; sin embargo la información apropiada sobre el equipo y elementos de uso será proporcionada por su agente de viajes. Al igual que en toda la región, la mejor temporada para visitar el Parque es durante nuestra época de sequía, entre los meses de mayo hasta setiembre; la época lluviosa, de octubre a abril presenta mayor cantidad de lluvias y temperatura en la parte boscosa.

El Parque Nacional y la Reserva de la Biosfera del Manu se hallan al este de la Cadena Oriental de los Andes Peruanos, e incluyen la cuenca de Río Manu en su totalidad y parcialmente la del Río Alto Madre de Dios. Los paisajes que involucra son diversos y se encuentran desde los 365 mts. (1,200 ft.) de altura en Boca Manu, con planicies amazónicas; hasta los 4,020 mts. (13,200 ft.) en el cerro Waskar, con montañas escarpadas y agrestes; la diferencia de altura determina una variedad de climas desde la cálida y húmeda selva amazónica hasta las frías y secas alturas Andinas. El promedio de temperaturas varía de acuerdo a la altura, así en las parte baja es de unos 24º C. (75º F.) y en las partes altas de unos 4º C. (39º F.); de igual modo las precipitaciones pluviales anuales en el bosque nublado superan los 4,000 mm. (156 pulgadas) mientras que en el páramo andino descienden a 1,000 mm. (39 pulgadas). El sistema hidrográfico se constituye por los ríos que descienden de los Andes, torrentosos en sus inicios y calmos en el llano Amazónico; sus caudales varían considerablemente entre la estación de sequía y la de lluvias. El Manu tiene coloración rojiza y sus meandros con el cambio sucesivo de cauce formaron con el tiempo las numerosas "cochas" o lagunas que son los principales ambientes de fauna silvestre.
El interés científico que despierta el Manu está basado en la gran diversidad de especies de flora y fauna que es una de las mayores del mundo y que se mantiene casi inalterada en millones de años de evolución natural. El mayor punto de investigación del parque es la estación biológica de Cocha Cashu que tiene la mejor base de datos ecológicos de todo el trópico sudamericano; esa estación fue construida en 1969 por profesores y estudiantes de la Universidad Nacional Agraria La Molina en convenio con Sociedad Zoológica de Frankfurt. Son muchos los estudios que se han realizado en la estación que recibe anualmente entre 20 y 30 científicos de todo el mundo; sin embargo, el trabajo realizado es ínfimo en comparación a las posibilidades que ofrece el Parque.
La variación en altura encontrada dentro del Parque posibilita la existencia de una diversidad impresionante de especies y formas de plantas; se estima que por lo menos un 10% de las especies vegetales encontradas en el Manu son desconocidas por la ciencia. Aquí es posible encontrar básicamente tres niveles ecológicos: Selva Baja, Selva Alta y Altoandino. En la Selva Baja se halla vegetación exuberante siempre verde, árboles gigantescos que alcanzan hasta 60 mts. de altura y 3 mts. de diámetro, desde cuyas copas penden lianas y plantas trepadoras que hacen que el piso sea relativamente tenue a plena luz del día; entre otras especies arbóreas aquí se halla cedro, caoba, lupuna, tornillo, renaco, cético, palmeras, platanillos, etc. En la Selva Alta los bosques tienen árboles de menor tamaño con troncos retorcidos pero con vegetación aún más tupida y con una extraordinaria diversidad de especies; las neblinas y lluvias favorecen la abundante existencia de líquenes, musgos y helechos y una gran selección de bellas orquídeas. El nivel Altoandino tiene también bosques más ralos en base a especies como la clásica "queuña"; además de matas espesas de carrizo enano e "ichu" la infaltable gramínea andina. Entre las principales especies de flora de Parque se tienen:

DICOTILEDONEAS:

Cético (Cecropia spp.), renaco (Ficus paraensis), ojé (Ficus insipida); queuña (Polylepis incana); shihuahuaco (Dipterix alata); ipururo (Alchornes sp.); cedro (Cedrela odorata), requia (Guarea macrophylla), caoba (Swietenia macrophylla), uchumullaca (Trichilia septentrionalis); lupuna (Ceiba pentandra), sapote (Quararibea cordata); yumanaza (Muntingia calabura), cacao (Theobroma cacao); capirona (Callycophyllum spruceanum); pájaro bobo (Tessaria integrifolia); lagarto caspi (Calophyllum brasiliense); etc.

MONOCOTILEDONEAS:

Gramíneas como el carricillo (Chusquea sp.), cañabrava (Gynerium sagittatum), ichu (Stipa ichu); palmáceas como el huicungo (Astrocaryum murumuru), pijuayo (Bactris gassipaes), pona (Iriartea ventricosa), ungurave (Jessenia bataua), aguaje (Mauritia vinifera), shapaja (Scheelea weberbaueri); musáceas como el platanillo (Heliconia spp.); etc.
Dentro de los tres niveles ecológicos del parque es posible hallar la más grande diversidad de fauna en el mundo que en su conjunto son una valiosa reserva de especies, muchas de las cuales todavía son relativamente desconocidas. Muchas de las investigaciones aún están concentradas en la Estación Biológica de Cocha Cashu en cuyos alrededores se han registrado más de 550 especies de aves, estimándose en más de 1000 el total de especies en todo el Parque. En todo el mundo las especies conocidas no pasan de 9000, de éstas en el Perú se encuentran 1800, llegando a un verdadero récord mundial, así, el Manu alberga una de cada nueve especies de aves, una exuberancia inigualable por cualquier otro parque de la tierra. Se registraron además 200 especies diferentes de mamíferos; entre los que resaltan los primates de los cuales existen unas 13 especies, por su parte, existen unas 100 especies de murciélagos. Aquí es posible aún encontrar fácilmente animales en peligro de extinción como el lagarto negro y el lobo de río; además, los peces son abundantes en los ríos del Parque, al igual que los insectos e invertebrados de los que se estima deben existir más de un millón de especies; las investigaciones sobre la fauna en la región son aún muy escasas e insuficientes. Entre las principales especies de fauna del Parque se tienen:

MAMÍFEROS:

Algunos primates como el musmuqui o mono nocturno (Aotus nigriceps), tocón (Callicebus moloch), cotomono o mono aullador (Alouatta seniculus), machín blanco (Cebus albifrons), fraile (Saimiri sciureus), choro (Lagothrix lagotricha); leoncito (Cebuela pygmaea), pichico (Saguinus fuscicollis), pichico emperador (Saguinus imperator), maquisapa o mono araña negro (Ateles paniscus). Hormigueros como el serafín (Cyclopes dydactilus), tamanduá (Tamandua tetradactyla), oso hormiguero (Myrmecophaga tridactyla); perezosos como el perezoso de tres dedos (Bradypus variegatus), perezoso de dos dedos (Choloepus hoffmanni); armadillos como el carachupa (Dasypus novemcinctus) y el carachupa maman (Priodontes maximus); raposas como el pericote (Philander opossum), muca (Micoureus cinereus), y la raposa (Marmosops noctivagus); un leporidáceo que es el conejo (Sylvilagus brasiliensis); roedores como la ardilla colorada (Sciurus spadiceus); puerco espín (Coendu bicolor); ronsoco (Hydrochoerus hydrochaeris); majaz o picuro (Agouti paca), añuje (Dasyprocta variegata), añuje menor (Myoprocta pratti); pacarana o machatero (Dinomys branickii); vizcacha (Lagidium peruanum); coatí (Nasua nasua), chosna (Potos flavus); mustélidos como el hurón o lobito de río (Eira barbara), nutria (Lutra incarum), lobo de río (Pteronura brasiliensis); felinos como el tigrillo (Felis pardalis), puma (Felis concolor), yaguarundi (Felis yagouaroundi), jaguar u otorongo (Panthera onca). Además también se halla el tapir (Tapirus terrestris); sajino (Tayassu tajacu), huangana (Tayassu pecari); cérvidos como el venado colorado (Mazama americana), venado cenizo (Mazama gouazoubira), taruca (Hippocamelus antisensis); etc.

AVES:

Panguana pequeña (Crypturellus undulatus), pisacca (Nothoprocta ornata), perdiz grande (Tinamus major); sharara o pato culebra (Anhinga anhinga); garza blanca grande (Casmerodius alba), garza tumuy-tumuy (Phiherodias pileatus), pumagarza (Tigrisoma lineatum); machaco (Mycteria americana), jabirú (Jabiru mycteria); espátula rosada (Ajaia ajaia); camungo (Anhima cornuta); ganzo selvático o ganzo del orinoco (Neochen jubata), pato criollo (Cairina moschata); cóndor de selva (Sarcoramphus papa), gallinazo cabeza negra (Coragyps atratus); gavilán del camino (Buteo magnirostris), águila harpía (Harpia harpyja), águila real (Spizaetus ornatus), águila crestada (Morphnus guianensis); chiguango negro o caracara negra (Daptrius ater), halcón de murcielaguero (Falco rufigularis); pukakunga (Penelope jacquacu), paujil (Crax mitu); shansho (Opisthocomus hoatzin); trompetero (Psophia leucoptera); tuqui-tuqui (Jacana jacana); gaviotín de pico grande (Phaetusa simplex), gaviotín pico amarillo (Sterna superciliaris); rayador (Rynchops nigra); guacamayo azul-amarillo (Ara ararauna), guacamayo bandera (Ara macao), maracano (Ara severa), pihuicho (Brotogeris sanctithomae), chunkuchui (Pionus menstruus), aurora de frente amarilla (Amazona achrocephala); buho crestado (Lophostrix cristata); martín pescador grande (Chloroceryle amazona); carpintero lineado (Dryocopus lineatus); tucán o pinsha (Ramphastos cuvieri); cardinal (Paroaria gularis); paucar chico (Cacicus cela); gallito de las rocas (Rupicola peruviana), etc.

REPTILES:

Taricaya (Podocnemis unifilis); motelo (Geochelone denticulata); lagarto blanco (Caiman crocodylus), lagarto negro (Melanosuchus niger); boa amarilla (Boa constrictor); jergón (Bothrops atrox), shushupe (Lachesis muta); etc.

PECES:

Raya (Potamotrygon hystrix); anguila (Electrophorus electricus); carachama (Pterygoplichthys multiradiatus); bagre (Sorubin spp.), zúngaro (Pseudoprimelodus spp.); boquichico (Prochilodus magdalenae), piraña (Serrasalmus spp.); etc.
En las cuencas de los ríos Manu y Alto Madre de Dios se encuentran grupos humanos nativos asentados posiblemente desde hace milenios; sus pobladores gozan de libre circulación así como de libertad para practicar actividades como la caza, pesca, recolección y cultivo; ellos son parte del equilibrio natural del Parque y son permitidos siempre en cuando sus actividades no signifiquen un peligro para el equilibrio natural. Entre esos grupos nativos se cuentan a los Machiguengas, los Yora o Yaminahuas, los Mashco-Piros y los Amahuacas; hoy, las autoridades del parque han establecido contacto sólo con los Machiguengas y los Yoras. Los integrantes de esos asentamientos humanos normalmente aún tienen una forma de vida muy peculiar con vigencia de costumbres y creencias ancestrales; viven en casas de madera con techos de hojas de palmeras; tejen en algodón; hacen cerámica; cultivan productos como la yuca, uncucha, maíz, papaya, piña, plátano, etc.; cazan con lanzas, arco y flecha, cerbatanas y hachas de piedra. Hoy algunos de esos pueblos viven un paulatino proceso de occidentalización como consecuencia de su acercamiento con la sociedad moderna, educación e influencia de las comunicaciones.
Por otro lado, la tradición ha creado el famoso mito del "Paititi" (una "ciudad Inkásica perdida") en la floresta amazónica, que según muchos se encontraría en el área del Parque. Esa ciudad sería de acuerdo al mito, el lugar donde los últimos emperadores Quechuas enviaron sus tesoros para ser protegidos de la destrucción española, sin embargo, no existen evidencias de ello. Mas, en el flanco oriental de los Andes que dan hacia el Parque hay restos culturales de civilizaciones pasadas sobre las cuales no existen estudios serios, resaltan entre ellos los "Petroglifos de Pusharo" en la zona del bajo Palotoa. En época Inkásica de acuerdo con la política de expansión territorial se descubrió el río Madre de Dios, al que se le denominó "Amarumayo" (río serpiente-dragón); posteriormente en la colonia muchas expediciones se internaron en la región motivadas por la fiebre del oro. En los primeros años del presente siglo se establecieron algunas misiones religiosas y toda la zona fue ampliamente explorada y explotada para la extracción de látex de caucho que se encuentra en cantidades importantes principalmente en el bajo Manu; así el movimiento de trabajadores en la región determinó la fundación de Puerto Maldonado en 1902 y posteriormente la creación del departamento de Madre de Dios en 1912. Durante las décadas siguientes luego del fracaso de la industria cauchera en el Perú y Brasil, muchos cazadores ingresaron en la zona en busca de pieles de animales bastante cotizadas en el mercado internacional, con énfasis en la caza de jaguares, tigrillos, lobos de río y lagartos negros. A partir de la década del 60 se inició la explotación de madera valiosa como el cedro y la caoba, actividad extractiva muy próspera que motivó la construcción de un campo de aterrizaje en Boca Manu.


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